La palabra hebrea ulpán se traduce como enseñanza,
instrucción y estudio. De hecho, es todo eso.
El ulpán es una escuela de idioma hebreo que enseña
rápidamente a adultos las técnicas básicas del hebreo
moderno: hablar, escribir, leer y entender, junto con los fundamentos de la
cultura hebrea. Nació con el propósito de ayudar a la rápida
integración en la vida social, cultural y económica de Israel
a quienes recién llegan.
El primer ulpán, Ulpán Etzión, abrió sus
puertas en Jerusalén en 1949. Desde entonces ha ido perfeccionando sus
métodos y técnicas hasta alcanzar una notable eficacia.
El aprendizaje del idioma en el ulpán es una actividad
participativa. La enseñanza está basada en torno a la conversación.
Los estudiantes hablan, practican y repiten, absorbiendo las reglas del idioma
a medida que avanzan. El vocabulario se adquiere por medio de la demostración,
no la traducción y frecuentemente en forma de adagios y expresiones
más que de palabras sueltas. La gramática es asimilada a través
de una intensiva práctica diaria de las estructuras del idioma y no
memorizando las reglas.
Cada capítulo en el programa de estudios del ulpán
está armado en torno a una situación práctica: coger
el autobús o ir al correo, al supermercado o a un restaurante. Los estudiantes
hacen uso natural del idioma al teatralizar estas situaciones en la clase,
aprendiendo el vocabulario relevante, las estructuras del lenguaje y el comportamiento
social. El propósito del estudio en el ulpán es práctico.
Por eso, las primeras lecciones que se enseñan son las más útiles
y no las más fáciles.
El hebreo se enseña no sólo como una llave
que abre las puertas de la sociedad israelí, sino también como
un modo de conectarse con el legado judío. El lenguaje es presentado
como una parte integral del legado histórico, religioso y cultural del
pueblo judío. Este fuerte marco cultural para la enseñanza del
idioma ha hecho que el ulpán sea atractivo para otras naciones que intentan
revivir los lenguajes perdidos de sus propias culturas. Azerbaiján,
Gales, País Vasco, Cataluña y Nueva Zelanda han basado su enseñanza
del idioma en el modelo del ulpán, y en Gales incluso han mantenido
el nombre 'ulpán' para sus escuelas de idioma.
El curso que dictamos se desarrolla según el modelo
de los cursos de la Escuela Goldberg para Estudiantes Extranjeros de la Universidad
Hebrea de Jerusalén, con sus mismos textos, técnicas y materiales
pedagógicos. Los profesores son expertos docentes en esta técnica.
El dictado se completa con actividades lúdicas, conferencias
sobre cultura hebrea moderna e historia de los judíos de la región,
paseos turísticos y activa vida social.