Emanuel Ringelblum fue una de las figuras más extraordinarias del siglo xx. No sólo por su legado como historiador –un archivo inmenso y sin igual que hoy lleva su nombre y da cuenta de la vida y el sufrimiento padecido por el judaísmo polaco bajo el nazismo–, sino también por su calidad personal, su lucidez ante la política de exterminio alemana y su compromiso inequívoco y hasta el final con una comunidad diezmada y aniquilada.

Las cartas que ahora publica Sefarad Editores –las últimas que escribió, hoy traducidas por primera vez al español– son prueba de ello. Son cartas desesperadas, escritas en unas condiciones inimaginables –bajo tierra y ante el terror continuo de que la Gestapo descubriera el escondite–, pero de las que emanan también una serenidad y una templanza, a pesar de la gravedad de las circunstancias, verdaderamente notables.

Las escribió entre noviembre de 1943 y marzo de 1944 en la ciudad de Varsovia, en un sótano clandestino construido ex profeso bajo un invernadero de la calle Grójecka 81.

[De la introducción de Beatriz Martínez de Murguía]

 

ISBN 978-84-87765-62-9  |  152 páginas  |  16,00 €

 

Ultimas cartas de Ringelblum escondido en Varsovia, 1943-1944

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